No más crímenes ni maltrato: La Orientación e identidad sexual es una expresión de la diversidad

Durante los últimos días hemos escuchado o leído en prensa, televisión y radio una noticia que nos entristece, enfurece y preocupa.

homofobia

«Estados Unidos vivió este domingo en Orlando (Florida) uno de sus capítulos más oscuros de la historia. Un hombre de 29 años entró con un arma de fuego a una discoteca frecuentada por la comunidad LGBTI, matando al menos a 50 seres humanos e hiriendo a otros 53.  Como el presidente Obama llamó al disparar un acto de terror y un acto de odio, el padre del agresor dijo a NBC News que su hijo se había enfadado cuando vio a dos hombres besándose. Mina Justice, madre de uno de los fallecidos, relató a la cadena local WFTV que se acercó a la puerta del club porque su hijo, Eddie, le envió un mensaje de texto al comenzar el tiroteo. «Mamá, te quiero. En el club están disparando. Estoy atrapado en el baño. Está viniendo. Voy a morir. Está con nosotros«. 

Nos resulta preocupante, y a la vez triste, que aún en el siglo en que vivimos para algunas personas primen las creencias y deseos propios por encima de los derechos humanos y por ende derechos sexualesderechos como la vida, libertad, seguridad, igualdad, integridad, no discriminación, derechos que contemplan una vida libre de torturas, trato o penas crueles y degradantes, libre de toda forma de violencia y coerción.

Todos somos seres humanos que sentimos, estudiamos, trabajamos, amamos, tenemos familia, tenemos sueños… independientemente de nuestra raza, etnia, sexo, orientación e identidad sexual.

Aunque en los países más desarrollados se ha ido avanzando en el tema de la tolerancia a la diversidad,  las violaciones y la falta de respeto a los derechos humanos basadas en la orientación sexual o la identidad de género sigue siendo motivo de seria preocupación en el mundo, ya que continua estando presente en mayor o menor medida en numerosos lugares; como uno de muchos ejemplos, la situación ocurrida el pasado fin de semana en Orlando, Florida; incluso los comentarios de algunas personas apoyando, justificando y celebrando este atentando contra la dignidad humana.

De hecho un artículo reciente de New York Times sobre la noticia indica que en 2015, el FBI informó que el 18,6 por ciento de los 5.462 llamados crímenes de odio de un solo sesgo del año anterior son atribuibles a la orientación sexual, sumemos a ellos los casos de otros países, los que se desconocen y  los casos relacionados con maltrato físico o psicológico, ya que la homofobia y transfobia no solo implican las agresiones físicas a la población LGBTI, sino también las psicológicas y a su vez  la negación de derechos humanos (aspectos que no son menos importantes que el maltrato físico).

Lamentamos lo ocurrido, acompañamos a las familias y amigos de los seres humanos fallecidos y esperamos que este sea un llamado para que las personas aprendamos a convivir en paz y en la diferencia.

Consideramos oportuno compartir este escrito de Felipe Hurtado, doctor en psicología, reconocido sexólogo y presidente de la Asociación de Especialistas en Sexología AES sobre la orientación e identidad sexual, un tema que nos interesa comprender en momentos como este, con el fin de educarnos y convivir en armonía.

 636013641110339203w» La diversidad humana es la norma y no la excepción, por ese hecho fundamental cada persona es única e irrepetible, así ocurre también en la vivencia de la sexualidad. La declaración universal de los derechos humanos defiende que todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, que toda persona tiene derecho al disfrute de los derechos humanos, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición.

La discriminación por motivos de orientación sexual o identidad de género incluye toda distinción, exclusión, restricción o preferencia basada en la orientación sexual o en la identidad de género que tenga por objeto o por resultado la anulación o el menoscabo de la igualdad ante la ley. Por otro lado se espera que la ley ofrezca la misma protección y el reconocimiento, goce o ejercicio, en igualdad de condiciones, de los derechos humanos y las libertades fundamentales a este colectivo. La discriminación por motivos de orientación sexual o identidad de género puede verse y por lo común se ve agravada por la discriminación basada en otras causales, incluyendo género, raza, edad, religión, discapacidad, estado de salud y condición económica.

En resumen, la orientación sexual y la identidad de género son esenciales para la dignidad y la humanidad de toda persona y no deben ser motivo de discriminación o abuso.

Entendemos que la orientación sexual se refiere a la capacidad de cada persona de sentir una profunda atracción emocional, afectiva y sexual por personas de un género diferente al suyo (heterosexuales); o de su mismo género (homosexuales); o de más de un género (bisexuales); así como a la capacidad mantener relaciones íntimas y sexuales con estas personas.  

Por su parte, la identidad de género, en cambio, se refiere a la vivencia interna e individual del género tal como cada persona la siente profundamente, la cual podría corresponder o no con su cuerpo; es decir sentirse hombre o mujer independientemente de la apariencia de sus genitales. Estar en armonía con la vivencia personal del cuerpo podría involucrar la modificación de la apariencia o la función corporal a través de medios médicos, quirúrgicos o de otra índole, siempre que la misma sea libremente escogida; así como otras expresiones de género, incluyendo la vestimenta, el modo de hablar y los modales.

Se han producido muchos avances en cuanto a garantizar que las personas de todas las orientaciones sexuales e identidades de género puedan vivir con la misma dignidad y el mismo respeto que los demás. Son muchos los Estados que en la actualidad tienen leyes que garantizan los derechos de igualdad y no discriminación sin distinción de sexo, orientación sexual o identidad de género. 

Pero también es cierto que muchos Estados y sociedades imponen crueles normas restrictivas relativas a la orientación sexual y la identidad de género a través de las costumbres, las leyes y la violencia.

Aunque en los países más desarrollados se ha ido avanzando,  las violaciones a los derechos humanos basadas en la orientación sexual o la identidad de género sigue siendo motivo de seria preocupación en el mundo, ya que sigue estando presente en mayor o menor medida en muchos lugares.» (Felipe Hurtado)

 

ERIKA PINZÓN BENAVIDES

Psicóloga                                                                                                                                                                                        Máster en Sexología Clínica                                                                                                                                                      Máster en Promoción de la Salud Sexual