El Suelo Pélvico

Llamamos suelo pélvico a la musculatura de la parte inferior de la cavidad pélvica que, por nuestra condición de animales bípedos, debe luchar contra la gravedad y, como una hamaca, sujeta nuestras vísceras pélvicas. Por este motivo además está implicado en los mecanismos de continencia y en la actividad sexual.

SUELO PELVICO

La Doctora Myriam Ribes, ginecóloga y sexóloga, además de excelente profesional, compañera y amiga, dio una brillante conferencia dentro de las Jornadas universitarias internacionales de Salud Sexual del Máster de Sexología UNED-ESPILL celebradas en Madrid. Su experiencia profesional sobre salud femenina la motivaron a escoger el tema del suelo pélvico, ya que tiene una importante incidencia en la función sexual y sin embargo los conocimientos sobre el tema no están bastante difundidos. Por eso nos pareció interesante ofrecer en este post un resumen de las interesantes aportaciones de Myriam.

En su explicación la Dra. Ribes insistió en la importancia de mantener el suelo pélvico en buen estado para evitar un prolapso genital y rectal (Caída o descenso total o parcial de la vejiga, porción final del intestino y, en las mujeres, también del útero), la incontinencia urinaria y fecal y determinadas disfunciones sexuales.

SUELO PLVICO

Para mantener el suelo pélvico en buen estado es recomendable evitar el estreñimiento, la obesidad, el tabaquismo, la tos crónica, ropa muy ajustada en la región abdominal, levantar mucho peso sin contraer el suelo pélvico.También hay que prestar especial atención a determinadas prácticas deportivas como hacer abdominales inadecuados (los clásicos), ya que potencian una serie de músculos en detrimento del suelo pélvico. Algunas profesiones, como la de cantante, músicos que tocan instrumentos de viento, bailarinas, además de la de deportista, son de alto riesgo porque entrañan inconvenientes adicionales para mantener la salud del suelo pélvico.

Como ginecóloga hizo hincapié en los problemas femeninos, porque procesos fisiológicos como el embarazo, el parto y la menopausia, provocan un debilitamiento muscular. En el embarazo por el peso adicional y por las hormonas progesterona y relaxina que tienen un efecto relajador. En el parto, sobre todo si es en decúbito supino y en los traumáticos, porque produce una distensión y una elongación desequilibrada. Durante la menopausia por el descenso en la producción de estrógenos que provocará la falta de tono y, por tanto, una pérdida de flexibilidad.

Mantener el suelo pélvico en buen estado no es solo cosa de mujeres. Los hombres, aunque en menor grado, también son susceptibles de perder su tonicidad y de sufrir prolapso e incontinencia fecal.

Como conclusión, podemos destacar que debemos cuidar el suelo pélvico y para mantenerlo en forma la Dra. Ribes sugirió interesantes recomendaciones para fortalecerlo. En el mercado existen unos conos vaginales, con distintos pesos, que la mujer debe introducir en su vagina e intentar sostener. Progresivamente deberá ir aumentando el peso. También hay quien recomienda el uso de bolas chinas y vibradores. Pero los más conocidos y usados son los ejercicios de Kegel, en honor al Dr. Arnold Kegel. Se trata de contraer los músculos del suelo pélvico, una manera de saber cuales son esos músculos es cortar el flujo de la orina, aunque eso solamente se debe hacer para  identificarlos, ya que no es bueno interrumpir la micción. Los ejercicios de Kegel se pueden hacer en cualquier lugar y es recomendable hacer series de diez contracciones, diez veces, y se pueden hacer varias veces al día y de esa manera la musculatura estará en buena forma, además de producir una estimulante sensación en la zona genital.

CRISTINA GONZALEZ